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sábado, 27 de junio de 2020

Socavar los cimientos de una falsa democracia

En la película “Experta en crisis” la estratega electoral Jane Bodine (Sandra Bullock), concluye: “Si el voto cambiara las cosas, lo prohibirían”. En Venezuela esta practicamente prohibido.

Hace 50 años cuando nos separamos de toda militancia partidista, decidimos organizar reuniones para todos los líderes sociales y culturales conocidos que estaban activados con propósitos de cambio. A esas reuniones invitábamos a dirigentes de todas las tendencias: socialdemócratas, pro-chinos, democratacristianos, socialistas, anarquistas, etc. En una de esas reuniones un importante líder político nos dijo, algo mas o menos así: “los eventos políticos mas importantes en donde se decide estratégicamente, básicamente los únicos en donde se confronta realmente el poder, son las elecciones”.

Otro dirigente político: Domingo Alberto Rangel, contó que en una ocasión estaban reunidos con el Che Guevara para evaluar que se viniera a luchar en Venezuela y este, según DAR,  respondió que:  en Venezuela no tendría éxito la lucha guerrillera porque era muy dominante la idea de la democracia en la gente.  Eso sucedía en los 60 a pocos
años de iniciado el período democrático en el país.

Esos tres elementos mencionados: el poder de cambio del voto, lo estratégico de las elecciones y el arraigo de la democracia en la gente,  me dicen que realmente la participación es determinante en la lucha por el poder en la Venezuela actual y por eso el gobierno, los manejadores o elite dominante, destruyen el poder del voto creando desconfianza en todo lo que significa. De alguna manera las acciones del régimen  responden  a lo que señala el personaje de experta en crisis:  prohíben el voto porque puede hacer que cambien las cosas.

Quienes crean que las llamadas “guerras sucias” solo se utilizan en las campañas electorales, no se han dado cuenta que esta es una guerra de largo aliento que tiene rato disparando mentiras y matando o “prohibiendo el voto” como salida a la crisis.

Plantando la mentira, jugando con la opinión pública con base en  rumores, noticias falsas o “fake news”, la idea queda plantada en la cabeza de las personas y se crea la duda. Para lograrlo se montan laboratorios, “tribus”, “tropas” o granjas de activistas que se dan a la tarea de difundir por las redes esas informaciones falsas. Han sembrado tal nivel de desconfianza en las elecciones, los partidos, los líderes, que ya nadie cree en nadie y mucho menos en las formas de lucha pacificas o no violentas.

En una entrevista el economista Ricardo Hausman afirmaba que el pueblo  ha sido “desempoderado”, que la intención de las elites del poder ha sido destruir las posibilidades de decidir de la gente. Y yo digo: se ganaron la confianza para  que les dieran el  voto, ofreciendo aumentar el poder de la gente  con la participación y lo que hicieron fue construir un sistema totalitario que a través de la dependencia elimina la autonomía, la dignidad y hasta la condición humana de decidir. Es decir  desempodera al ciudadano convirtiéndolo en un siervo del poder, en lugar de un ciudadano de la Republica.

Le mintieron al país y en especial al pueblo que decían defender. Mintieron para tomarse el poder y enriquecerse. Engañaron ofreciendo mas democracia y crearon un monstruo totalitario enemigo de la participación y la democracia

Una estrategia para recuperar el poder de cambio del voto pasa por pelear los espacios y enfrentar las maniobras que impidan que el voto elija. En este momento histórico una estrategia por elegir puede significar romper el abatimiento y generar movilización.

Hay una intervención absoluta de las elites del poder para evitar que el pueblo elija. Nada favorece al gobierno para ganar el voto, así que debe acudir a todas las formas de fraude, extorsión, intimidación y sobre todo a generar un aparente proceso institucional de elecciones.

Todas las señales son  para que buena parte del 80% que rechaza al gobierno se abstenga y gran parte del liderazgo opositor este convencido que asi no se puede.

Incluso participando y ganando todavía el gobierno tiene dos herramientas para ganar perdiendo:
1.     una ya esta iniciada: su instrumentación con la misma resolución con que el TSJ nombra el CNE puesto que allí  cambia las reglas de juego y con esa modificación difícilmente la oposición podrá lograr la mayoría parlamentaria que logro en las elecciones del 2015. La elección proporcional y la modificación de las cantidades de diputados es una jugada iniciada.
2.     La Segunda herramienta es que la elección no elimina la ANC y esta con su autonombrado ultrapoder, seguiría legislando en paralelo e imponiendo cosas que la Asamblea que salga electa  pudiera tratar de evitar.

Siendo que el sentimiento mayoritario es querer elecciones presidenciales y no otras, la participación será escasa. Con todo lo anterior el piso esta hecho para que en unas parlamentarias  la abstención gane y por tanto se pierda del reducto institucional de la oposición.

¿Cómo entonces recuperar el sentido del voto?. ¿Pueden las organizaciones políticas o la sociedad civil ser capaces de afrontar la decisión y correr el riesgo de hacer lo que menos se espera?. Algo como lo que ocurrió en el año 52. En aquella elección cuestionada y con toda las de perder, el principal partido llamo a abstención y sin embargo le gente voto por URD. El pueblo gano aunque después la dictadura arrebato el triunfo. Pero esa demostración de mayoría es lo que puede romper la unidad que sostiene al régimen.

Se trata de hacer algo como lo que hicieron los habitantes de la ciudad sin nombre en la novela “Ensayo de la Lucidez” de José Saramago:
“Durante las elecciones municipales de una ciudad sin nombre, la mayoría de sus habitantes decide individualmente ejercer el derecho al voto de manera inesperada. El gobierno teme que ese gesto revolucionario sea capaz de socavar los cimientos de una democracia degenerada…”

En este momento es necesario evidenciar la mayoría, evidenciar que se tiene suficiente apoyo para generar un cambio. Para lo cual hay que crear las posibilidades de medirse. Ya hubo algo parecido en aquella consulta del 16 de julio que, por fuera del CNE y sin Plan República, algo netamente civil, convoco a la gente y a pesar de las amenazas e incluso del asesinato de una señora en un centro electoral en Catia, la gente voto.

Hay que ser creativos y sorprender, quizás la formula sea convocar a la elección de la Asamblea del Pueblo, algo simbólicamente contundente capaz de “socavar los cimientos de una falsa democracia”.

En todo caso, sea que se llame a abstención, que se decida votar o se invente una elección debe existir una estrategia que saque provecho del resultado de esa gran movilización y marque un rumbo unitario hacia el cambio.

jueves, 28 de mayo de 2020

EL GRAN DEBATE


En esa suerte de recorrido obligatorio por YouTube viendo con que sustituir la tv y sobrevivir en el encierro, encontré una película excelente: El Gran Debate” dirigida por Denzel Washington del año 2007.

Aunque esta ubicada en el año 1935, basada en una historia real del personaje Melvin Tolson, esta experiencia de debates me trajo a colación algo que promoví en el año 2003.

Era enero y estaba estrenándome en el cargo de Director de Extensión de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UCV. Si hacemos un esfuerzo podemos recordar que el año anterior había habido un nivel elevado de conflicto en el país. En la Universidad y en especial en la Facultad hubo choques y enfrentamientos a tiros entre estudiantes de las distintas tendencias. La posibilidad de hacer actividades estaba limitada por esos conflictos, no solo las clases, sino todo lo que pudiera significar dirigir lo que abarcaba mi responsabilidad: desde la comunicación, la unidad audiovisual, el deporte, la cultura, y la extensión propiamente dicha. En ese clima estaría cuesta arriba realizar una buena gestión.

En ese escenario comencé a conversar con dirigentes estudiantiles de diferentes tendencias. Busque el apoyo de profesores y organice unos debates. Mi propuesta fue que haríamos varios debates sobre temas álgidos para establecer lo que realmente producía diferencias entre los diferentes grupos. La condición para participar era que cada tendencia (chavismo u oposición) escogería el vocero o representante que defendería sus puntos de vista, el cual debía ser de los mejores alumnos de las diferentes escuelas y entre ambos grupos escogerían a un profesor como mediador o director de debates.

El éxito de estas actividades significó un tanto de reconocimiento del "otro" o de la "otredad", (como dicen los antropólogos) y una apertura a espacios de encuentro en la diferencia. Fue un paso que me abrió camino para relacionarme con todas las tendencias políticas en la Facultad y mantener una política de puertas abiertas. Me toco todavía seguirme moviendo entre algunos radicales que me ubicaban de una posición o de la otra. 

En algo contribuimos a un mejor clima y poder realizar muchas otras actividades, especialmente en lo que a mi mas me interesaba: la participación ciudadana y el servicio comunitario. En ese mismo sentido poco tiempo después organice encuentros de diferentes tendencias acerca de la ciudadanía y la democracia, con participación de organizaciones que trabajaran con esos temas y hubo igualmente participación con ponencias con representantes del oficialismo, de la Asamblea Nacional  y de Ongs claramente opositoras.

Viendo la Película de Denzel Washington senti lo importante que es aportar un grano de arena en medio de tanta desolación. El conocimiento que se adquiere con estas experiencias es muy significativo para los directamente participantes y de gran importancia en estos momentos en que la democracia se ve tan vil y fuertemente atacada por diferentes sectores del país nacional.

La deliberación, el debate y la negociación son instrumentos clave del desarrollo de la Democracia.

Melvin Tolson fue un profesor en la vida real que inspiro a estudiantes para formarse para debatir, estimulándolos a sostener argumentos, contraponerlos y defenderlos. Estaba convencido del poder del conocimiento para el desarrollo de los negros y así poder generar cambios. El Wiley College Texas fue el primer colegio de negros que gano el campeonato nacional de debates. En medio de tantos odios y barreras sociales para los negros, el equipo de Tolson debatió defendiendo la Desobediencia Civil, la no violencia y los planteamientos de Ghandi .

Para aprender a debatir bien es necesario prepararse. Para ganar hay que conocer el camino, manejar los argumentos, establecer estrategias y obtener el poder  de convencer. No es acudir a la violencia o al caos. Tolson además de los estudiantes va a llevar a los campesinos el conocimiento y promover la organización para poner en practica, lo que se aprende en el debate, acerca de la lucha por los derechos.

En Venezuela, gracias a profesores que le han puesto corazón, se han organizado grupos de debate para participar en el Modelo de Naciones Unidas en los cuales el país ha alcanzado posiciones de liderazgo por la actuación brillante de jóvenes tanto de los colegios como de las universidades.

Eso nos da esperanza pues, luego de tantos años, muchos han aprendido de manera significativa a deliberar con argumentos y respeto, esencia de una formación democrática.


domingo, 11 de septiembre de 2016

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, AHORA MÁS VIGENTE



La ampliación y profundización de la democracia pasa por un concepto de inclusión. Cuando las luchas democráticas se concentraban en la necesidad del voto, se profundizó en cuanto a la inclusión de quienes no tenían derecho al voto, entre ellos: a las mujeres, a los extranjeros en determinados procesos locales, y finalmente a los  militares. Es decir la ampliación del disfrute de los derechos civiles a diferentes grupos o miembros de la sociedad.

A partir  del logro del voto universal y secreto, la profundización de la democracia  ha estado vinculada a la concepción que se tenga de la participación. Se ha planteado un concepto más amplio de la democracia a partir de más participación de los ciudadanos. Bajo ese concepto se viven más procesos  de consulta al soberano. Por ejemplo se parte de la idea misma de la representación, entendiendo la importancia de la rendición de cuentas. El representante es un actor que adquiere un compromiso con quienes lo eligen y por tanto su poder es delegado por quien es el verdadero dueño del poder: los electores. De tal manera que se evalúa si cumple o no con los compromisos adquiridos en su propuesta para ser elegido. A tal punto que se puede tener establecido un mecanismo para revocarlo, tal y como se tiene en nuestra Constitución.  

Ahora bien, aun cuando son muy importantes para el funcionamiento de las sociedades los mecanismos representativos ya que facilitan la expresión de amplios colectivos y además permiten la dedicación de los representantes a las actividades de la política o a gobernar; además hay necesidad de fijar, diseñar y establecer fórmulas que garanticen la transparencia y la apertura de los gobiernos hacia la gente en general. Por ejemplo: no basta con el control de los partidos con sus tribunales disciplinarios, ni tampoco los controles institucionales que corresponde a organismos como las contralorías para que exista una administración transparente y honesta. Es necesario incentivar mecanismos de participación para que el elector no se conforme con la delegación de su poder sino que se convierta en vigilante de la actuación de su representante.

Por otra parte, es necesario diferenciar la utilización que se hace de la gente para los fines partidistas o sectoriales a la participación. No es lo mismo participación que cooptación. El populismo coopta a las personas para ponerlas en función de la dependencia del poder. Los totalitarismos tienden a corporativizar las organizaciones negando su carácter ciudadano, anulando sus poderes de incidencia y poniéndolas a obedecer a los intereses del poder.

Una verdadera democracia se construye con los ciudadanos y para que el ciudadano participe debe de estar informado y tener acceso a las instancias de decisión para poder incidir en las políticas públicas. El asunto es que para que ese ciudadano tenga fuerza se procura organizar, no actúa individualmente sino colectivamente. Se construye un tejido social en la interacción y el intercambio entre las organizaciones.

 La democracia se hace más efectiva en la medida en que se informa más ampliamente y se acerca a la gente a los procesos de decisión.
“una democracia no depende de iluminados, la democracia no depende de caudillos, la democracia acredita a las personas comunes y simples como nosotros, que somos capaces de generar las orientaciones que la sociedad necesita”.   (Bernardo Toro, Colombia)

Hoy en día muchos países avanzan en el desarrollo de democracias más participativas. Con mayores niveles de deliberación y de consulta. Con el reconocimiento y el respeto a las organizaciones de observadores, de veedores y de contraloría social. Eso es muy importante porque la organización social ciudadana que no logra ser escuchada o que es manipulada, lo que crea es frustración y retroceso en lugar de hacer avanzar a la democracia.

En Venezuela se avanzó en el proceso de elaboración de la constitución en cuanto a normativas y concepciones participativas. Incluso se crearon mecanismos, instancias y organizaciones que en teoría permitirían el desarrollo de la participación, sin embargo más pudo la cooptación y el populismo que el desarrollo de una verdadera democracia participativa. Habría que rescatar lo rescatable y aprender de las experiencias  para impulsar un verdadero desarrollo democrático de la sociedad venezolana. 

LA TRAICIÓN ES LO QUE PUEDE TRAER LA PAZ

  “Lo que estamos por hacer va a ser elogiado por el mundo pero tu gente te va a odiar y a mi los míos me odiaran”   La frase...