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lunes, 6 de julio de 2020

A LA CONQUISTA DEL PARLAMENTO


En Estados Unidos hay un movimiento por la  recuperación del poder por parte de la gente,  el cual esta muy bien reflejado en el documental  “A la conquista del Congreso”, en donde unas organizaciones se ponen de acuerdo para lanzar líderes sociales a las elecciones del parlamento de 2018. Se trata de figuras conocidas (trabajadores, madres, profesoras, camarera, etc.) para que representen a sus respectivas comunidades.

 Pudiera pensarse se trata de un movimiento anti-partido, pero resulta mas bien una acción a lo interno de los partidos, porque asi funciona el sistema norteamericano en donde la sociedad esta dividida entre rojos y azules. Estas organizaciones deciden lanzar los candidatos a las primarias para pelear las postulaciones al Congreso por el Partido Demócrata. Lo hacen apoyándose en los recovecos y posibilidades del sistema electoral combinando el conocimiento de ese sistema con un diseño de campaña acorde con el reto para ganar.

La confrontación con los representantes tradicionales demuestra como estos se han ubicado en la lucha político partidista olvidando las necesidades y el sentir de la gente.

Así mientras por ejemplo el candidato tradicional por Nueva York, el cual es descrito como el “quinto demócrata con mayor poder en el mundo”, busca ser reelegido a su curul, presentando como oferta que enfrentara a Trump, los movimientos  sociales, con estas candidatas, ofrecen enfrentar la pobreza, apoyar un sistema de salud para todos, cambiar las leyes de inmigración, etc.

Creo que podemos sacar una lección de este tipo de movimiento, si bien los partidos son importantes estos han contribuido a la perdida de poder de la gente, han desempoderado al ciudadano y a las organizaciones alejándoles de la política, es decir de la lucha por el poder. Entonces el asunto de empoderar debería comenzar por pelearle los puestos a los partidos dentro de los partidos.

No digo quitar los símbolos como han hecho algunos con intereses bastardos. Se trata de luchar por la democratización de los partidos y hacer cumplir con las leyes que establecen que los candidatos deben ser escogidos en primarias. De tal manera que en lugar de un movimiento anti-partido sea mas bien un movimiento por un sistema de partidos democráticos. No se trata de cuotas para repartir como en ocasiones lo han hecho lo partidos: repartiendo a medios de comunicación o empresarios puestos en las planchas.

En los intentos de la Sociedad Civil por lograr la representatividad y el poder, lo ha hecho por la vía uninominal y fuera de los partidos. Pero para fortalecer la democracia creo que lo importante es fortalecer los partidos, dotándolos de liderazgos reales y relación directa con la gente. De lo que se trata es de reconstruir el Capital Social de los partidos.

Imagínense un partido con unos candidatos electos por las bases y comunidades, ofreciendo un programa y su ubicación en determinadas comisiones. Por ejemplo que a la comisión de Desarrollo Social este una Susana Rafalli o un Feliciano Reyna en Derechos Humanos.  En la Comisión de Contraloría  una Mercedes de Freitas, por ejemplo, y en diversas comisiones gente de los trabajadores o amas de casa en Comisión de Familia, los cuales hayan sido electos por el partido con el compromiso de cumplir un propósito determinado.

 En las condiciones actuales esto parece una utopía. No hay tiempo para procesos como estos ni hay la intención de competir abiertamente con líderes sociales y nuevas generaciones de políticos.

 Pero si tenemos una visión de futuro de un sistema electoral que recupere el poder del ciudadano y empodere a las comunidades, con partidos democráticos que defiendan la democracia y la participación ciudadana, entonces tenemos un propósito por el cual luchar en este momento para romper las bases de una sociedad sometida a la obediencia y hegemonía de los poderosos, rompiendo la falsedad de un sistema totalitario retardatario que se apoya en el miedo y la desesperanza.

 Al final, en esas elecciones de 2018 en USA, el movimiento triunfo con la idea de que: “para que gane uno tienen que lanzarse 10”.  Les dio resultado y fue electa una representante por el Bronx, derrotando a un poderoso congresista con mas de 15 años ocupando el cargo y ostentando un poder que intimidaba a cualquiera para competirle el puesto.

 (Pueden ver la película en Netflix “A la conquista del Congreso”.

Alexandra Ocasio Cortez de origen Puertoriqueño, graduada universitaria y camarera, fue la congresista electa por el Bronx.


domingo, 11 de septiembre de 2016

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, AHORA MÁS VIGENTE



La ampliación y profundización de la democracia pasa por un concepto de inclusión. Cuando las luchas democráticas se concentraban en la necesidad del voto, se profundizó en cuanto a la inclusión de quienes no tenían derecho al voto, entre ellos: a las mujeres, a los extranjeros en determinados procesos locales, y finalmente a los  militares. Es decir la ampliación del disfrute de los derechos civiles a diferentes grupos o miembros de la sociedad.

A partir  del logro del voto universal y secreto, la profundización de la democracia  ha estado vinculada a la concepción que se tenga de la participación. Se ha planteado un concepto más amplio de la democracia a partir de más participación de los ciudadanos. Bajo ese concepto se viven más procesos  de consulta al soberano. Por ejemplo se parte de la idea misma de la representación, entendiendo la importancia de la rendición de cuentas. El representante es un actor que adquiere un compromiso con quienes lo eligen y por tanto su poder es delegado por quien es el verdadero dueño del poder: los electores. De tal manera que se evalúa si cumple o no con los compromisos adquiridos en su propuesta para ser elegido. A tal punto que se puede tener establecido un mecanismo para revocarlo, tal y como se tiene en nuestra Constitución.  

Ahora bien, aun cuando son muy importantes para el funcionamiento de las sociedades los mecanismos representativos ya que facilitan la expresión de amplios colectivos y además permiten la dedicación de los representantes a las actividades de la política o a gobernar; además hay necesidad de fijar, diseñar y establecer fórmulas que garanticen la transparencia y la apertura de los gobiernos hacia la gente en general. Por ejemplo: no basta con el control de los partidos con sus tribunales disciplinarios, ni tampoco los controles institucionales que corresponde a organismos como las contralorías para que exista una administración transparente y honesta. Es necesario incentivar mecanismos de participación para que el elector no se conforme con la delegación de su poder sino que se convierta en vigilante de la actuación de su representante.

Por otra parte, es necesario diferenciar la utilización que se hace de la gente para los fines partidistas o sectoriales a la participación. No es lo mismo participación que cooptación. El populismo coopta a las personas para ponerlas en función de la dependencia del poder. Los totalitarismos tienden a corporativizar las organizaciones negando su carácter ciudadano, anulando sus poderes de incidencia y poniéndolas a obedecer a los intereses del poder.

Una verdadera democracia se construye con los ciudadanos y para que el ciudadano participe debe de estar informado y tener acceso a las instancias de decisión para poder incidir en las políticas públicas. El asunto es que para que ese ciudadano tenga fuerza se procura organizar, no actúa individualmente sino colectivamente. Se construye un tejido social en la interacción y el intercambio entre las organizaciones.

 La democracia se hace más efectiva en la medida en que se informa más ampliamente y se acerca a la gente a los procesos de decisión.
“una democracia no depende de iluminados, la democracia no depende de caudillos, la democracia acredita a las personas comunes y simples como nosotros, que somos capaces de generar las orientaciones que la sociedad necesita”.   (Bernardo Toro, Colombia)

Hoy en día muchos países avanzan en el desarrollo de democracias más participativas. Con mayores niveles de deliberación y de consulta. Con el reconocimiento y el respeto a las organizaciones de observadores, de veedores y de contraloría social. Eso es muy importante porque la organización social ciudadana que no logra ser escuchada o que es manipulada, lo que crea es frustración y retroceso en lugar de hacer avanzar a la democracia.

En Venezuela se avanzó en el proceso de elaboración de la constitución en cuanto a normativas y concepciones participativas. Incluso se crearon mecanismos, instancias y organizaciones que en teoría permitirían el desarrollo de la participación, sin embargo más pudo la cooptación y el populismo que el desarrollo de una verdadera democracia participativa. Habría que rescatar lo rescatable y aprender de las experiencias  para impulsar un verdadero desarrollo democrático de la sociedad venezolana. 

LA TRAICIÓN ES LO QUE PUEDE TRAER LA PAZ

  “Lo que estamos por hacer va a ser elogiado por el mundo pero tu gente te va a odiar y a mi los míos me odiaran”   La frase...