domingo, 14 de mayo de 2017

HAY QUE SABER DIFERENCIAR NIVELES DE RESPONSABILIDAD



En estos días leí en un twit la expresión “matar cucarachas” refiriéndose a los que defienden el gobierno y luego en el FB de un amigo vi que desde el otro polo que hacía referencia a los Hutus. Casualmente, aunque sabemos que en la programación las cosas no son gratuitas ni casuales, en el cable tv estaban pasando la película “Hotel Ruanda”, de tal manera que me decidí a volverla a ver con un sentido distinto a las otras veces en que la he visto.

Y aparte de los análisis que comúnmente se han hecho sobre el rol de la radio en la siembra del odio que origino el genocidio, me llamo la atención el personaje del General Hutu. Se trata de un militar corrupto, capaz de hacer cosas fuera de la lógica del Genocidio y del espíritu de persecución contra los tutsi, con tal de “recibir provisiones”.

En el momento en que el  avance del Frente Popular Revolucionario (Tutsi), hace inminente la derrota de su ejército,  el general quiere llevarse al gerente del hotel y eso podía significar perderlo todo, entonces el gerente le amenaza con los juicios a que habrán de ser sometidos por genocidio los militares y en específico él. Entonces el  General le manifiesta que no ha participado de la matanza,  a lo cual el gerente del hotel le dice que solo él puede atestiguar a su favor, logrando con ello que continuara ayudándolo.

Narro esto porque hay que evaluar lo que significa para muchos de los gobernantes y militares involucrados en diversos delitos que habrían de ser juzgados y como esa posibilidad  crea espíritu de cuerpo, complicidades, que los aferra a la defensa del status quo o del gobierno, para salvarse. Y como en la medida en que se diferencia entre unos y otros, es decir entre los delitos más graves y los de menor nivel, se genera una justicia de transición que permite superar la violencia y lograr un mínimo de paz o de gobernabilidad. Con esto quiero señalar que es importante controlar la acción indiscriminada de los radicales que aspiran a “matar cucarachas” y son capaces de generar una matazón o una guerra civil.

En los casos de transiciones como las de España y Chile, incluso en la de Argentina, se han llevado adelante juicios y acuerdos políticos que luego han avanzado en la medida en que algunos de los acuerdos mantenían un nivel de injusticia. Por ejemplo: los militares argentinos obtuvieron unas primeras decisiones que los exoneraban por tratarse de “actos de guerra” y “defensa de la patria”; igual que se argumentaba la “obediencia debida” como elemento para justificar los muertos, desaparecidos y la tortura. Pero en la medida en que se avanzó en los procesos de democratización y se abrieron fuentes de información, se pudieron reabrir los juicios y fueron condenados muchos de los que en principio se habían salvado. Tal es el caso de los juicios por el robo de niños que permitieron castigar a algunos militares que se habían librado en juicios por otros delitos.

En el caso chileno hubo acuerdos transicionales  en cuanto a la estructura del Estado y la propia constitución y aún hay elementos de la constitución pinochetista. Hubo, por ejemplo, en un primer momento la condición de senador vitalicio y control de la fuerza armada para Pinochet, cuestión que luego se modificó.

Incluso en el caso argentino, como ahora en Colombia, se asumen acuerdos que por ejemplo condenaron a jefes montoneros por graves delitos cometidos, así como en el acuerdo de paz con las FARC, hay miembros de la guerrilla  que tendrán que pasar por la justicia transicional. Es decir que no se trata de juzgar solo los delitos de un lado sino de ambos lados de la contienda. En nuestro caso habrá que establecer una seria comisión de la verdad, para aclarar crímenes acerca de los cuales se han sembrado dudas sobre sus asesinos y los motivos.

En el caso de Ruanda se creó un tribunal penal internacional, en el cual se condenó incluso a un cantante hutu, cuyas canciones estimularon el odio y convocaron a matar tutsis, también sacerdotes, monjas y pastores fueron condenados por complicidad o actuación directa en el genocidio.
Los tutsi no escaparon a ser ellos también protagonistas de matanzas, el Frente Patriótico Ruandes y las guerrillas del Ejército de Liberación de Ruanda, ambos integrados por tutsis, cometieron crímenes y atacaron los campamentos de refugiados que se crearon con la emigración de los hutus hacia el Congo, y Uganda.

Que el sano juicio evite que en nuestro país lleguemos a los extremos de la guerra, el genocidio y la crueldad. SI bien ha habido mucha violencia, pensar en el otro como un no humano, como una cucaracha, puede generar dimensiones horrorosas como las que vivieron en Ruanda donde hubo casi un millón de muertos en el genocidio en 1994.

En todo caso las responsabilidades por violación de derechos humanos no prescriben y en algún momento veremos actuar a la justicia como debe ser. Y justicia significa también no generalizar en cuanto a condenar a todos por igual ni dejarse enceguecer por el odio.

lunes, 10 de abril de 2017

PARA ASUMIR LA NO VIOLENCIA HAY QUE ESTUDIAR LAS VÍAS VIOLENTAS Y SU EVITABILIDAD

Al tratar de escribir sobre la no violencia me viene el recuerdo de una película en donde hacen referencia al movimiento de Desobediencia Civil en Estados Unidos de los años 60, reproduciendo como entrenaban a los miembros del movimiento para resistir la violencia. Tenían que prepararse para las agresiones de la gente, los golpes de la policía, el ser arrastrados, interrogados y hasta torturados sin que hubiese de parte de ellos alguna respuesta violenta. Es decir para la no violencia hay que conocer y vivir la violencia. En ese caso es necesario conocer cómo actúan los violentos para poder responder en consonancia con lo que se pregona.

Otro es el caso de quienes consideran que las vías no violentas están cerradas y las leyes están establecidas o son modificadas en favor de quienes tienen el poder negando cualquier posibilidad de actuar en defensa de derechos. En ese caso se habla de la justificación de la violencia. El líder surafricano Mandela, fue un revolucionario que acudió y defendió la violencia por considerar que no había otra forma de lograr la eliminación del apartheid. Sin embargo es reconocido mundialmente, luego de su liberación como un símbolo de la no violencia. Mandela acude a la no violencia tiempo después de su liberación pues desde los primeros momentos de su encarcelamiento el régimen del apartheid le ofrecía liberarlo si renunciaba a la violencia. Realmente cuando renuncia a la violencia es porque considera que los objetivos que tenían planteados habían sido logrados. De alguna manera lo que había defendido en el juicio en el cual lo condenan, lo repite en su discurso al iniciar el proceso de integración a la libertad.
Por caso contrario Malcom X, nunca pregonó ni actuó bajo la violencia, sus planteamientos eran radicales y conmovieron e influenciaron fuertemente a la comunidad afroamericana. Pero su imagen está marcada como la de un violento que sembró el odio.
“Esto, más que una falsedad, era una tergiversación de su discurso por parte de varios medios de comunicación y de colectivos interesados en su descrédito. Malcom X nunca abogó por la violencia. En un momento dado abogó por la Auto-defensa, esto es, instó al pueblo negro a que se defendiera en caso de ser atacado. Esta idea, que es contraria a la de “poner la otra mejilla” que proclamaba King”, 
 Resulta que los medios de comunicación se encargaron de crear esa imagen, de distorsionar su discurso para hacerlo ver como un hombre violento y de alguna manera justificar su asesinato. El mismo lo dijo poco antes de su muerte:
“Ya en los últimos capítulos de su Autobiografía, escritos muy poco antes de ser asesinado, Malcom preveía que esta imagen de él era la que iba a perdurar entre la sociedad en general: “Cuando haya muerto (...) quiero que os mantengáis y comprobéis si no es cierto lo que digo, que el hombre blanco, a través de su prensa, me identificará con el “odio”. Me utilizará cuando esté muerto, igual que ahora que estoy vivo, como símbolo adecuado del “odio” y eso le permitirá evitar la verdad sobre mí
(http://html.rincondelvago.com/malcolm-x.html)

La fuerza de los movimientos no violentos también la  demuestran las acciones de la violencia. Bien sea la violencia del Estado, la violencia social, etc.  Les da mucha rabia a los dominantes que alguien sea capaz de decirles o mostrar realidades sin que acuda a la violencia, y eso les hace ser más violentos. Genera incluso que se les elimine. En los años 60 en Estados Unidos fueron asesinados los líderes que abogaban por la integración y los derechos civiles: Martin Luther King, Malcom X, Robert y John Kennedy.
En Colombia han sido asesinados muchos líderes sociales y políticos que procuraban la paz, que ejercían liderazgos en favor del entendimiento y algunos que intentaban dejar la vía armada para entrar en el sistema democrático. Tal es el caso de Unión Patriótica, una vía que buscaron varias organizaciones entre ellas, el partido comunista, que tomando distancia de los grupos armados llamo a negociar la paz y procuró entrar en la contienda electoral, eso le costó demasiada sangre: Dos candidatos presidenciales, Jaime Pardo y Bernardo Jaramillo, 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales, 11 alcaldes y alrededor de 3500 de sus militantes fueron asesinados.
Hay quienes consideran que para lograr ser escuchados para ser tomados en cuenta deben acudir a la violencia, ello va desde el cierre de calles hasta el terrorismo. Pablo Escobar lo decía; “hay que entrar en el ataque para hacer que entren a negociar”, queriendo con ello evitar la extradición de los narcos.
Desarmar al violento, usar la no violencia, hacer desobediencia civil al final tiene un efecto violento, bien sea porque golpea las instituciones, la inmovilidad del poder, la zona de confort, o porque genera respuestas violentas, cierre de canales, con lo cual los gobiernos dejan un solo camino a quien lucha por sus derechos.
Los Panteras Negras usaron la desobediencia civil con una imagen violenta. El imaginario así los percibe. Sus trajes: boinas, chaquetas y guantes negros, son un símbolo que se afianzo en las olimpiadas de México de 1968. Y en su origen utilizaron las leyes para impactar al sistema. Seguían las ideas de Malcom X, cuando defendían y procuraban la nación negra.
Dentro de esa idea, al comienzo de su existencia como partido, necesitaban lograr credibilidad en la comunidad. Crearon la Patrulla Pantera, porque había mucha agresión de la policía contra miembros de la comunidad negra, así que  estudiaron las leyes y encontraron que podían portar armas siempre y cuando fueran visibles y que podían estar frente a una actuación policial siempre y cuando mantuvieran cierta distancia. En una primera ocasión hicieron que la policía soltara a quien estaba siendo objeto de agresión y luego de discutir con ellos,  se retirarán. Tal acción trascendió tanto que provoco una reunión de la Asamblea para cambiar las leyes del Estado y eliminaran la posibilidad de que los negros portaran armas. Mostrar las armas era suficiente para evitar el enfrentamiento. Eso puede ser interpretado como  el pensamiento militarista  de que hay que armarse para lograr o garantizar la paz, pero en ese caso lo veo como un ejemplo del uso de las leyes para actuar de manera no violenta.


   

En todo caso creo más bien que en lugar de dotarse con armas de fuego, hay que armarse con la fuerza de la razón y llenarse de coraje para hacerse un activista de la NO- VIOLENCIA. Leo en las redes que los grupos de motorizados y encapuchados, dotados de máscaras, defendieron el avance de la policía. Sin embargo veo un video con la imagen del joven que con el dorso desnudo demuestra estar desarmado y parado en el medio de la Av. Libertador, enfrenta al policía que le amenaza, lo golpea, empuja y hace caer. Se levanta del piso, avanza sobre el policía lo escupe y este retrocede.

Coraje para el activismo no violento puede ser más fulminante que la actuación de grupos violentos. Escuche a un diputado de la oposición criticar la violencia señalando que no se podía actuar igual que aquellos a quienes se quiere derrotar por ser violentos y antidemocráticos y de nuevo me viene la frase que escuche en la película venezolana “El Enemigo”: “Si actúas como el enemigo, eres el enemigo”

sábado, 25 de marzo de 2017

La fe moviliza, la razón controla

La mañana comienza a transcurrir aceleradamente. La rutina domina mi ambiente. El tiempo para el hacer, antes de salir, transcurre rápido. Aún no estoy listo, falta poco. Un movimiento allá afuera en la calle llama mi atención. Veo por la ventana una gran manifestación. Franelas de diversos colores adornan los espacios. Un poco más allá se aprecian varios autobuses. Mucha gente. Muevo mi disco duro y mi cerebro no encuentra referencia de que se trata. Nada me indica cual evento los mueve. Solo veo mucha gente. Hace pocos días vi una entrada electoral a la ciudad del capitán-candidato, eran muchos guardaespaldas, carros oficiales, (la segunda de él que veía en poco tiempo). Pero esta que veo ahora a través de la ventana no es igual, no hay tanto color rojo ni vehículos oficiales. El color del primer grupo o cabeza de la manifestación me confunde, mucho amarillo, veo atrás, en la extensa masa humana, muchos otros colores. No creo que sea la oposición. Por lo menos no recuerdo haber visto convocatoria alguna. Las banderas son extrañas y las pancartas, por la distancia, no logro definir de qué tratan.
 De pronto me viene la locha, como quien dice: si siguen avanzando pronto se va armar una tranca padre y el chamo no llegará al colegio. Muévanse digo. En menos de diez minutos estamos cruzando el umbral del punto de encuentro. Aun así el primer lote ya había cruzado, sin tranca alguna, con un orden poco visto en estos casos. Van pasando coordinadamente. El semáforo en rojo me permite apreciar mejor las pancartas, son imágenes de vírgenes lo que llevan. Son congregaciones no sé de qué y vienen de diversas partes del país. 
Logro llegar a tiempo al colegio  y me devuelvo para trabajar en casa. Han pasado unos cuarenta minutos y estoy de nuevo en el lugar de cruce. Todavía siguen pasando los peregrinos, miembros de cofradía, hijos de María o no sé qué, lo que fuesen, son muchos. Me sorprende una movilización tan grande. Se dirigen al Estadio…van alegres, con franelas nuevas, todos muy limpiecitos. Llevan lo que mamá llamaba avíos, es decir cosas para la merienda o el almuerzo, cavas, termos, etc. Sombreros para el sol. Se nota que van a pasar todo el día en su actividad, quizás oyendo la palabra de quien sabe que iglesia.  Pienso en la fuerza de la fe. No se ven como rostros en crisis. Sonríen. No hay angustia en sus rostros.
Vuelvo a mis estudios de movilización y recuerdo que para el éxito debe haber fe (porque mueve montañas). La fe se construye con confianza. Un “creo en ti” o en “ustedes” y “me emociona luchar por lo mío. Por lo que nos interesa. Me veo acompañado de otros en esa esperanza y me entusiasmo por ir en busca de ese objetivo”.

La capacidad de movilizar tiene que ver con la emoción y como dice Bernardo Toro: “la razón controla, la pasión mueve”. Movilizar voluntades, no manipular ni chantajear, requiere de querer y el querer depende de la confianza, de la identificación con el objetivo común. Eso se pierde como se pierde un capital, si se mal administra la esperanza, si se dilapida la relación.

martes, 27 de septiembre de 2016

La forma de la mesa de dialogo puede determinar el fin de una guerra

Cuando Estados Unidos llega a la conclusión de que no podría ganar la guerra, el Presidente Lindon Jhonson dio la orden de parar los bombardeos y comenzaron las negociaciones en Paris con Vietnam. Los inicios de los diálogos se vieron retrasados y en diferentes momentos se suspendió el proceso por detalles simbólicos que constituían suma importancia para las delegaciones. Por ejemplo la forma de la mesa, Estados Unidos pedía que fuese redonda mientras que Vietnam del Norte la pedía cuadrada, Al final la aceptaron ovalada. La entrada a las reuniones también sería un problema pues podía interpretarse que quien entrara de  último había sido derrotado. Entonces tuvieron que encontrar un salón con cuatro puertas para entrar al mismo tiempo.

Las delegaciones eran cuatro:  la de Estados Unidos, la de Vietnam del Norte, la del Frente de Liberación Nacional de Vietnam del Sur, y la del gobierno aliado de Estados Unidos en Vietnam del Sur.  Realmente la firma del tratado de paz en 1973,  no dio final a los combates, y lo que permitió fue que Estados Unidos pudiera retirarse poco a poco,  mientras el enfrentamiento entre vietnamitas se intensificaba. Dos años después (1975), el Frente de Liberación Nacional junto al ejercito de Vietnam del Norte, avanzaron rápidamente sobre Vietnam del Sur produciendo la gran derrota del gobierno del sur y la definitiva salida de los Estados Unidos del conflicto más largo en que se había involucrado reconociendo su derrota.

Las imágenes muestran parte de lo que fue la evacuación de la embajada de Estados Unidos en Saigon y la embarcación de restos de las tropas del gobierno derrotado del sur, cuando salían apresurados ante la toma total por las fuerzas de liberación que luego unificarían Vietnam.

Las negociaciones de Paris permitieron encontrar un mecanismo para que Estados Unidos saliera del conflicto. El acuerdo de paz sirvió para que Le Duc Tho y Henry Kissinger obtuvieran un Nobel de la Paz (por cierto Le Duc Tho no lo acepto).

“Noble causa vence la crueldad, el amor humano sustituye la agresividad”,  frase conque celebró Vietnam un aniversario del triunfo sobre Estados Unidos


domingo, 11 de septiembre de 2016

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, AHORA MÁS VIGENTE



La ampliación y profundización de la democracia pasa por un concepto de inclusión. Cuando las luchas democráticas se concentraban en la necesidad del voto, se profundizó en cuanto a la inclusión de quienes no tenían derecho al voto, entre ellos: a las mujeres, a los extranjeros en determinados procesos locales, y finalmente a los  militares. Es decir la ampliación del disfrute de los derechos civiles a diferentes grupos o miembros de la sociedad.

A partir  del logro del voto universal y secreto, la profundización de la democracia  ha estado vinculada a la concepción que se tenga de la participación. Se ha planteado un concepto más amplio de la democracia a partir de más participación de los ciudadanos. Bajo ese concepto se viven más procesos  de consulta al soberano. Por ejemplo se parte de la idea misma de la representación, entendiendo la importancia de la rendición de cuentas. El representante es un actor que adquiere un compromiso con quienes lo eligen y por tanto su poder es delegado por quien es el verdadero dueño del poder: los electores. De tal manera que se evalúa si cumple o no con los compromisos adquiridos en su propuesta para ser elegido. A tal punto que se puede tener establecido un mecanismo para revocarlo, tal y como se tiene en nuestra Constitución.  

Ahora bien, aun cuando son muy importantes para el funcionamiento de las sociedades los mecanismos representativos ya que facilitan la expresión de amplios colectivos y además permiten la dedicación de los representantes a las actividades de la política o a gobernar; además hay necesidad de fijar, diseñar y establecer fórmulas que garanticen la transparencia y la apertura de los gobiernos hacia la gente en general. Por ejemplo: no basta con el control de los partidos con sus tribunales disciplinarios, ni tampoco los controles institucionales que corresponde a organismos como las contralorías para que exista una administración transparente y honesta. Es necesario incentivar mecanismos de participación para que el elector no se conforme con la delegación de su poder sino que se convierta en vigilante de la actuación de su representante.

Por otra parte, es necesario diferenciar la utilización que se hace de la gente para los fines partidistas o sectoriales a la participación. No es lo mismo participación que cooptación. El populismo coopta a las personas para ponerlas en función de la dependencia del poder. Los totalitarismos tienden a corporativizar las organizaciones negando su carácter ciudadano, anulando sus poderes de incidencia y poniéndolas a obedecer a los intereses del poder.

Una verdadera democracia se construye con los ciudadanos y para que el ciudadano participe debe de estar informado y tener acceso a las instancias de decisión para poder incidir en las políticas públicas. El asunto es que para que ese ciudadano tenga fuerza se procura organizar, no actúa individualmente sino colectivamente. Se construye un tejido social en la interacción y el intercambio entre las organizaciones.

 La democracia se hace más efectiva en la medida en que se informa más ampliamente y se acerca a la gente a los procesos de decisión.
una democracia no depende de iluminados, la democracia no depende de caudillos, la democracia acredita a las personas comunes y simples como nosotros, que somos capaces de generar las orientaciones que la sociedad necesita”.   (Bernardo Toro, Colombia)

Hoy en día muchos países avanzan en el desarrollo de democracias más participativas. Con mayores niveles de deliberación y de consulta. Con el reconocimiento y el respeto a las organizaciones de observadores, de veedores y de contraloría social. Eso es muy importante porque la organización social ciudadana que no logra ser escuchada o que es manipulada, lo que crea es frustración y retroceso en lugar de hacer avanzar a la democracia.

En Venezuela se avanzó en el proceso de elaboración de la constitución en cuanto a normativas y concepciones participativas. Incluso se crearon mecanismos, instancias y organizaciones que en teoría permitirían el desarrollo de la participación, sin embargo más pudo la cooptación y el populismo que el desarrollo de una verdadera democracia participativa. Habría que rescatar lo rescatable y aprender de las experiencias  para impulsar un verdadero desarrollo democrático de la sociedad venezolana. 

sábado, 23 de abril de 2016

...del malandrín al Gran Grupo Violento

Cuando Domingo Alberto Rangel público en 2008 su libro: “Aquí manda el hampa”, se hablaba de una guerra silenciosa, una guerra que se iniciaba en las noches. Hoy en día de lo que se trata es de una guerra declarada, abierta, a la luz del día. En donde los jefes de bandas decretan hasta la paralización de ciudades o toques de queda para que los cadáveres de sus socios puedan irse tranquilos al infierno.
Hay una activa acción por territorios, las guerras entre bandas, la salida de fuerzas policiales y militares y los ataques al seno de espacios “enemigos”. En la guerra se ataca y toma el territorio. Las bandas están creciendo  y necesitan “más territorios para alimentar la manada”. Por eso se alían con bandas vecinas o se enfrentan y dominan el territorio. Es como en las guerras feudales o en la batallas entre reinados, dónde la paz a veces se lograba con un matrimonio: “Paris bien vale una misa”.
En estos años el asunto de la violencia nos rodea a todos, sin embargo tengo un tipo de acercamiento a situaciones vividas en los barrios. No por ser criminólogo, ni sociólogo, ni especialista, es en mi condición de documentalista. No trato la violencia para mostrarla sino para comprenderla y buscar formas de contribuir a la paz. Se presenta en las voces de quienes cuentan la historia de sus barrios (“Bloques de lucha y dignidad”). O en “Nueva Esperanza” como un ejemplo de auto-liberación del territorio en una comunidad. O al documentar el “Encuentro de Paz” de la UCAB, o el proyecto aun sin culminar “La Tregua”. También porque esas historias de resiliencia nos llegan en la medida que mantenemos el contacto directo con fuentes que los viven o nos toca la piel cuan leemos, oímos y hasta sentimos lo que se difunde por redes y medios de comunicación.
Ahora bien, aun cuando sabemos que hay un tipo de violencia que se expande por nuestros países, y hay  modelos que vemos en el cine y se reproducen en la realidad, hay elementos característicos del desarrollo de la violencia, y la criminalidad dominante en estos momentos en Venezuela, que quizás el contexto polarizado le encuentra explicación solo en el punto de vista del polo en que se encuentre quien opina o toma decisiones.
Si bien Domingo Alberto Rangel en su libro, se remonta a situaciones en el marco de las dictaduras, caudillismos, montoneras, etc.;  para explicar la violencia actual,  hay un punto de quiebre en Venezuela, por lo menos en lo que a los jefes de las cárceles se refiere. Es una diferencia con ese pasado y con lo que sucede en otros países.
En una cadena nacional o en uno de sus programas maratónicos, el presidente  Chavez se refirió a “Wilmito”, en esa transmisión le dijo al gobernador del Estado Bolívar: “parece que en la cárcel de Vista Hermosa, hay alguien que manda más que tu”. Con ello le daba vida mediática a los jefes de las cárceles; se trató de la apertura a los 5 minutos de fama, dando a conocer la existencia de los pranes. (Preso Rematado Asesino Nato).
Luego de un levantamiento de los presos, “Wilmito”, que es a quien se refería el Presidente,  es trasladado a otra cárcel y allí conoció al editor de “5to Poder”, quien le abrió espacio para una columna en su semanario. Al poco tiempo, siendo condenado, luego de estar involucrado como autor intelectual del asesinato de la hermana de la juez que llevaba su causa,  es regresado a la cárcel de Vista Hermosa y se ha conocido que actúa con una Fundación que apoya el deporte en las cárceles bajo el aval del Minpopo de Prisiones.
Tiempo después de este mensaje, se desarrollaron  levantamientos en cárceles  con la del Rodeo, en donde, en fuertes enfrentamientos, muere un oficial de la FAN, allí entra a negociar “Satanas”, uno de los líderes de “La Piedrita”, el cual facilita el traslado de los presos, pero también la fuga y desaparición de la armas. Luego vino la situación de la cárcel de “La Planta”, donde se produce la directa y evidente acción conjunta de la cárcel con la calle, se producen disparos desde la 905 y una amenaza de los jefes de la cárcel a generar violencia en la ciudad, lo cual se vio obstaculizada cuando cortan las líneas telefónicas y se evita el contacto y la coordinación con las calles y las otras cárceles. En esos hechos se produjo la inexplicable  muerte de un hombre en Parque Central, una ubicación muy distante de la cárcel de “La Planta”. ¿Fue el apoyo externo?.
Situación similar a lo sucedido en Brasil cuando el Comando Vermelho, (la banda más antigua (1969), con unos 10 mil de combatientes y 38% de control de las zonas más violentas de las ciudades brasileñas, https://es.wikipedia.org/wiki/Comando_Vermelho); unidos al llamado Primer Comando de la Capital (entre 6000 y 20.000 miembros) deciden en alianza declarar la guerra a las autoridades desde las cárceles.
En febrero de 2001, “Sombra” se hizo el líder más expresivo de la organización (PCC) al coordinar, por teléfono celular, rebeliones simultáneas en 29 presidios paulistas, que se saldaron en 16 presos muertos. Luego "Geleião" y "Cesinha”, nuevos líderes del PCC, pasaron a coordinar atentados violentos contra edificios públicos, a partir del Complejo Penitenciario de Bangu, donde se encontraban detenidos. Considerados "radicales" por una otra corriente del PCC, más "moderada", Geleião y Cesinha usaban atentados para intimidar las autoridades del sistema penitenciario y fueron depuestos del liderazgo en noviembre de 2002, cuando el grupo fue asumido por el actual líder de la organización, Marcos Willians Herbas Camacho, el "Marcola".” https://es.wikipedia.org/wiki/Primer_comando_capital .
Ahora en Venezuela, más recientemente, suceden cosas como el cierre  de las ciudades ordenado para despedir a pranes. En Margarita para el entierro del “Conejo” y en Maracay a un miembro del “Tren de Aragua”, donde con un comunicado público decretaron el toque de queda o paro forzoso
Pero no es solo el crecimiento del fenómeno pran en el seno de las cárceles, es también el traslado de la cultura carcelaria a la calle. Lo cual se combina con el desarrollo de las bandas. En los barrios se arman fiestas cerradas con stripper, igual que las que hacen los pranes en las cárceles. Cierran las calles y montan carpas, cobran a los comerciantes por la seguridad, reclutan a niños como soldados de su guerra particular.
Y lo preocupante del desarrollo de la guerra es su condición de abierta y declarada. Al crecer de la misma manera en que crecen los monopolios, que van absorbiendo  a los pequeños, acá sucede con las bandas. El Gran Grupo Violento ataca la zona del “Menor”, en el Valle, y asesina a 8 de la banda, incluyendo a su líder. La razón: negarse a unirse al acuerdo entre bandas.
Los enfrentamientos en la Cota 905, iniciados a partir de un intento policial por rescatar varios vehículos robados, continúo con la quema de motos de la policía y una amenaza de tumbar el helicóptero. Ese enfrentamiento origino las acciones que luego el gobierno denomino OLP.
Volvemos a encontrar similitudes con las acciones emprendidas para liberar las favelas para los encuentros deportivos (Mundial de futbol 2014 y Olimpiadas 2016) y antes por la visita del Papa, Comandos especiales de la policía y el ejército  entraron en las favelas para detener a los narcotraficantes (las películas “Tropa de Elite” 1 y 2, recogen aspectos de lo que fue este combate). Mas recientemente las bandas han atacado nuevamente instituciones para presionar la salida de las unidades de policía de paz en la favelas.
Mientras tanto en México, la guerra contra la delincuencia organizada fue asumida por el presidente Calderon por la vía militar, generando mayores complicaciones de las ya difíciles circunstancias de combatir a mafias de gran envergadura. Igualmente en Centroamerica, los Maras han sido bandas delincuenciales de gran poder, hubo un momento en que en la búsqueda de disminuir la violencia en El Salvador, se llegó a negociar con los líderes detenidos y se les asigno una cárcel exclusiva a cambio de disminuir los crímenes. Por un tiempo bajo la criminalidad para luego volver a subir. En Rio de Janeiro las campañas de desarme promovidas por la organización “Viva RIO”, lograron recoger 345 mil armas y bajar en un 50% la criminalidad, pero igualmente fue por solo un tiempo.
Es casi imposible acabar con la delincuencia cuando adquiere tales dimensiones. Sin embargo, hay una clave que se encuentra en la falsa entrevista que el periodista y cineasta brasileño Arnaldo Jabor, le hace al jefe del Primer Comando de la Capital Marcola este dice: “Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, una oficina… ¿Qué policía va a quemar esa mina de oro, entiende?”.
Cuando en Colombia y en Estados Unidos se comenzó a atacar el movimiento financiero de los carteles, las cosas comenzaron a cambiar.

Lecturas:
Domingo Alberto Rangel, 2008: “Aquí manda el hampa”,


jueves, 21 de abril de 2016

Entre culturas de dominio os vieres


Después de la conquista viene el proceso de imponer ideologías, religiones, costumbres, formas del conquistador; es el proceso colonizador que va a salvar, estabilizar, en fin dominar al conquistado. Resulta más fácil entenderse con un pueblo dominado cultural y económicamente que con un pueblo que mantiene sus costumbres, hábitos y modos de ser. Si la identidad de un pueblo es solo folklórica no hace daño al sistema de dominación, en cambio sí es contraria a los fundamentos del modo dominador o que aspira a ser dominante, entonces debe ser colonizado, execrado, censurado, perseguido.

El miedo es clave en un proceso colonizador. Si no aceptas las creencias serás víctima de los demonios o castigos que reservan los dioses poderosos del conquistador.

Hubo conquistas por la vía  de fuerza en nuestras tierras y las ha habido de sutileza, como el agua que hierve de a poco a la rana para que no salte. Es así como se puede penetrar la columna de funcionamiento de un país. Todo se hace más viable al construir un lenguaje común: mi dios es el tuyo, los tuyos ya no sirven. Entonces  la  narrativa que comienza a partir de ahí es dominada por el colonizador y el final de esa historia es poco conocido por el colonizado en el sentido de saber para donde van las cosas. De tal manera que si tú eres el que conoce el camino “yo me dejo guiar”.

La modernidad hace de la vía de fuerza un retraso y convierte a la economía en un mecanismo que puede penetrar con mayor facilidad. Por ejemplo por la vía del consumismo o por la vía del miedo. Si te opones lo pierdes todo si te agachas tendrás oportunidad.

Ahora bien, una cultura es una forma de hacer las cosas. En los estudios de cultura organizacional existe una definición que a mí me gusta utilizar para explicarla y es “el cómo se hacen las cosas aquí”. Al entrar a una organización se aprende ese “´cómo hacer…” que permite guiarse en decisiones y actuaciones. La cultura influye en las decisiones y en la comprensión de la realidad que guía las decisiones. Cuando un jefe llega y trata de imponer cambios, se enfrenta a la cultura y sobre todo a los guardianes de la tradición. Y aun sin cambiar las cosas, esa cultura existente le dificulta poder dirigir, liderizar, o comprender, entonces va imponiendo su propia cultura.  
Al líder o dominador le es más fácil dirigir en los términos que conoce, por eso impone sus símbolos, sus patrones, etc. Pienso que cuando un pueblo es dominado económicamente también sucede. Como puede dirigir alguien que viene de una cultura autoritaria, centralista y dictatorial una comunidad, pueblo o país de talante democrático. Pues lo hace por una de las dos vías antes comentadas: el miedo o “el agua tibia”. O una combinación de ambas. Si yo no me adapto a la forma en que aquí se hacen las cosas, y tengo el poder suficiente para hacer que se hagan como yo las sé hacer, entonces impongo mi modo de hacer, mi cultura del hacer.  

Un economista procedente de una economía cerrada, de un país conducido de manera autoritaria y dictatorial, llega a un país democrático para asesorarlo  y ese país tiene tradición de libre comercio, opinión y consumo. Qué transmite como solución? Cuál es la expertícia para conducir esa economía: racionamiento, limitación del consumo, y un contexto de poca información, cerrado a la libertad y con estigmatización del libre pensamiento.


Igual pudiese suceder si el economista que busca el país está formado en una escuela de pensamiento absolutamente liberal y proviene de organizaciones democráticas, entonces tratara de encaminar ese país por la vía de lo que conoce y considera válido.  

LA TRAICIÓN ES LO QUE PUEDE TRAER LA PAZ

  “Lo que estamos por hacer va a ser elogiado por el mundo pero tu gente te va a odiar y a mi los míos me odiaran”   La frase...